El presidente de Rotary, Holger Knaack, hace un balance de la situación mundial de la polio

PolioNews (PN) habla con Holger Knaack (HK), presidente de Rotary International, sobre por qué es más importante que nunca apoyar a PolioPlus

En una entrevista especial, PolioNews (PN) habla con Holger Knaack (HK), presidente de Rotary International, sobre por qué es más importante que nunca apoyar a PolioPlus, el programa de erradicación de la polio de Rotary, y qué lecciones puede ofrecer a la respuesta mundial ante la pandemia de COVID-19.

PN: Presidente Knaack, gracias por dedicar parte de su tiempo a hablar con nosotros. A poco más de un año de la pandemia mundial de COVID-19, ¿cuál es su opinión sobre la situación actual, también con vistas al esfuerzo mundial para erradicar la polio?

HK: En los últimos 12 meses hemos aprendido muchas lecciones interesantes. La primera es el valor de los sistemas de salud consolidados, que quizá en países como el mío, Alemania, hemos dado por sentado en las últimas décadas. Pero hemos visto lo importantes que son los sistemas de salud consolidados para una sociedad funcional, y lo frágil que es esa sociedad si esos sistemas están en riesgo de colapsar. En cuanto a PolioPlus, la realidad es que son precisamente los niños que viven en zonas con sistemas de salud deficientes los que corren más riesgo de contraer enfermedades como la polio. Así que hay que hacer todo lo posible para reforzarlos de forma sistemática, en todas partes del mundo, para ayudar a prevenir cualquier enfermedad.

La segunda lección es el valor del conocimiento científico. La COVID-19 es un nuevo agente patógeno que afecta al mundo, y continúan existiendo muchas preguntas sin respuesta. ¿Cómo se transmite realmente? ¿Quiénes son los principales transmisores y dónde están? ¿Qué importancia y extensión tienen las infecciones asintomáticas (es decir, no detectadas) y qué papel desempeñan en la pandemia? Y lo más importante, ¿cuál es la mejor manera de proteger a nuestras poblaciones, con un impacto mínimo en la vida cotidiana? Estas son precisamente las mismas preguntas que se plantearon sobre la polio en los años 50. En ese entonces, la gente sentía el mismo miedo ante la polio que ahora siente ante la COVID. La polio golpeaba indiscriminadamente a las comunidades, aparentemente sin ton ni son. Los padres enviaban a sus hijos a la escuela por la mañana, y ese mismo día eran atacados por la polio. Lo que resulta tan aterrador es la falta de conocimiento sobre la pandemia de COVID-19. También significa que, en gran medida, no podemos orientar las estrategias de la manera más eficaz. Lo que la polio nos ha mostrado es el verdadero valor del conocimiento científico. Sabemos cómo se transmite la polio, dónde circula, quiénes corren más riesgo y, lo que es más importante, tenemos las herramientas y los conocimientos necesarios para proteger a nuestras poblaciones. Este conocimiento nos permite orientar nuestras estrategias de erradicación de la manera más eficaz, y el resultado es que la enfermedad se ha reducido en las últimas décadas a solo dos países endémicos en todo el mundo. Recientemente, se certificó a África como libre del poliovirus salvaje, un tremendo logro que no podría haber sido posible sin los conocimientos científicos que nos guían. Por lo tanto, mientras buscamos respuestas para enfrentar la COVID, cuando se trata de la erradicación de la polio, debemos centrarnos por completo en la implementación operativa. Si optimizamos la implementación, alcanzaremos el éxito.

Y la tercera lección es quizá la más importante: no podemos mantener indefinidamente las labores para erradicar la polio. Llevamos varios años en la "recta final". Estamos muy cerca de la erradicación mundial, pero aún falta un 1 %. En 2020, vimos tremendas interrupciones en nuestras operaciones debido a la COVID-19. Nunca se sabe cuándo nos enfrentemos nuevamente a una próxima pandemia como la COVID-19 para volver a perturbarlo todo. El año pasado, el programa contra la polio sufrió muchos problemas. Pero tenemos la oportunidad de reanudar nuestros esfuerzos siendo más fuertes. Ahora debemos aprovecharlo. Sabemos lo que tenemos que hacer para poner fin a la polio. Ahora debemos terminar el trabajo. Todos debemos volver a comprometernos y redoblar nuestros esfuerzos. Si lo hacemos, el mundo tendrá una enfermedad infecciosa menos de la que preocuparse de una vez por todas.

Durante la pandemia de COVID-19, los socios del Club Rotario de Boa Vista-Cacari del Distrito 4720 (Brasil), entregan lejía a un albergue para refugiados venezolanos en Boa Vista, Roraima (Brasil). © Rotary International

PN: Recientemente, usted hizo un llamado a la red de Rotary en todo el mundo para que utilizara su experiencia con PolioPlus para apoyar la respuesta ante la COVID-19. ¿Podría explicarlo con más detalle?

HK: Contamos con una red global de más de 1,2 millones de voluntarios en todo el mundo. Esta red se ha utilizado de forma constante y sistemática para ayudar a involucrar a todos, desde jefes de Estado hasta madres en las zonas más remotas de la India rural, en la erradicación de la polio. Hemos contribuido a asegurar el suministro y la distribución de vacunas, y a aumentar la confianza en las vacunas entre las comunidades. En el proceso hemos aprendido muchas lecciones sobre lo que se necesita para hacer frente a una amenaza para la salud pública, y estas mismas lecciones deben aplicarse ahora a la respuesta ante la COVID-19, especialmente porque las vacunas están empezando a ser distribuidas. Por eso me pareció importante hacer un llamado a nuestra red de socios para que utilicen sus experiencias y las apliquen a la respuesta ante la COVID-19.

PN: ¿Cuál ha sido la reacción hasta ahora?

HK: Hemos obtenido un apoyo abrumador, diría yo. Como ejemplo, en Alemania, Suiza, Liechtenstein, Austria y otros países de Europa, los rotarios están fomentando la participación activa en el servicio de vacunación. Y dado que la vacunación contra la COVID es gratuita, se anima a las personas vacunadas a donar a PolioPlus el costo de lo que les habría costado esta vacuna, unos USD 25 aproximadamente. Esto tiene un doble beneficio: están protegidos contra la COVID, contribuyen a la respuesta mundial y se aseguran de que los niños también estén protegidos contra la polio, algo de vital importancia ahora que la pandemia de COVID ha perturbado considerablemente los servicios de salud y se calcula que más de 80 millones de niños en todo el mundo corren un mayor riesgo de contraer enfermedades como la polio.

PN: Y por lo que tenemos entendido, la red de Comités Nacionales de PolioPlus de Rotary ya ha estado apoyando la respuesta global ante la pandemia durante los últimos 12 meses, ¿es eso correcto?

HK: El "Plus" de PolioPlus siempre ha representado el hecho de que estamos erradicando la polio, pero haciéndolo de tal manera que en realidad estamos haciendo mucho más, apoyando esfuerzos de la salud pública aún más amplios. Estoy sumamente orgulloso de que Rotary y los rotarios de todo el mundo hayan contribuido a que el mundo esté a punto de estar libre de polio. Pero tal vez esté aún más orgulloso del «plus», o valor «agregado», que esta red ha aportado en el proceso. Cosas que en gran medida no se ven, pero que son muy palpables y concretas. De hecho, los rotarios han participado activamente en la respuesta a la pandemia, especialmente en zonas de alto riesgo como Pakistán y Nigeria. Hemos apoyado el seguimiento de contactos, educado a las comunidades sobre medidas de higiene y distanciamiento, apoyando los exámenes del virus y otras tácticas. Tenemos un conjunto único de experiencias y, lo que es más importante, una infraestructura y una red únicas para prestar asistencia durante estas crisis. Es moralmente la única manera de operar. Y, de hecho, también es beneficioso desde el punto de vista operativo para la erradicación de la polio, ya que nos comprometemos con las comunidades en términos más amplios, y no solo con la polio.

PN: Muchas gracias por tomarse el tiempo para hablar con nosotros hoy. ¿Tiene alguna idea o reflexión final para nuestros lectores?

HK: Si antes no lo sabíamos, ahora sí sabemos lo rápido y peligroso que se propagan las enfermedades infecciosas por todo el mundo. La polio no es diferente, y sabemos que no se limitará a Pakistán y Afganistán si no detenemos la transmisión allí lo antes posible. Sabemos que si se le da la oportunidad, esta enfermedad volverá a rugir y, en diez años, volveremos a ver 200 000 niños paralizados cada año en todo el mundo. Quizás incluso en mi país, Alemania. Eso sería una catástrofe humanitaria que hay que evitar a toda costa.

Durante la pandemia de COVID-19, los socios de los clubes rotarios del Distrito 9212 en Kenia establecieron un equipo de apoyo de emergencia para distribuir estaciones de agua a las comunidades y asentamientos informales de todo el país para el lavado de manos y otras necesidades. © Rotary International

La buena noticia es que se puede evitar. Sabemos lo que hace falta. Pakistán y Afganistán están relanzando sus labores nacionales de erradicación de forma intensiva y urgente, tras un año 2020 interrumpido. Es alentador ver eso. Como reflejo de esta participación, deben reforzarse los compromisos de la comunidad internacional de desarrollo. Debemos garantizar la movilización urgente de los recursos financieros para acabar con la polio de una vez por todas. Estoy especialmente orgulloso de que mi propio gobierno, el de Alemania, que acaba de comprometer 35 millones de euros adicionales para las labores de erradicación, junto con otros 10 millones de euros para los esfuerzos en Nigeria y Pakistán. Este apoyo es especialmente crítico ahora, dado que más de 80 millones de niños corren un mayor riesgo de contraer enfermedades como la polio debido a las alteraciones causadas por la COVID-19, y a fines del año pasado, el UNICEF y la OMS hicieron un llamado de emergencia para que se actuara urgentemente. Y como hemos visto, al apoyar la erradicación de la polio, los donantes obtienen el doble de resultados con su contribución: ayudan a la erradicación de la polio y también contribuyen a apoyar la red de la polio en situaciones de emergencias de salud pública, como la causada por la COVID-19.
En resumen, el éxito está en nuestras manos No hay razones técnicas ni biológicas para que la polio persista en ningún lugar del mundo. Ahora es una cuestión de voluntad política y social. Si todos redoblamos nuestros esfuerzos, alcanzaremos el éxito.

Considera la posibilidad de hacer una contribución al fondo PolioPlus de Rotary, y tu donación será equiparada  2 a 1 por la Fundación Bill y Melinda Gates.

Publicado originalmente en polioeradication.org.

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Erin Biba | Abr. 16, 2021